
Dicen que el alma pesa 21 gramos y la memoria ni se sabe, algunos creen que nada y por eso y porque no tienen escrúpulos se atreven con todo, tanto que pueden decir hoy, sin despeinarse, lo contrario de lo que dijeron ayer.
Pero la memoria existe y a pesar de los intentos por apagarla, está viva y nos reclama, pidiéndonos a gritos que no nos dejemos engañar, que lo cierto es verdad y que quien manipula y miente solo persigue ocultar sus mezquinas intenciones.
Miedo me dan, los que sin rubor alguno tratan de confundir la realidad, capaces son de cualquier cosa, incluso de intentar borrar nuestra memoria, andan ahora recorriendo caminos por los que nunca pasaron y tratan nada menos que de convertirse en nuestros guías.
Y en el atropello, insultan a nuestra inteligencia y si pueden se llevan por delante cualquier “estorbo”, ya se sabe…o conmigo, o contra mí.
El lugar es el mismo, pero el presente ha cambiado…la cita es de José Saramago, de su última obra Caín…
Artículos relacionados:

2 Comentarios
Su memoria les pesa tanto que prefieren que siga oculta, tapada, bien tapada para que no se airee y los demás ignoren lo que oculta.
Para comenzar un gran proyecto, hace falta valentía. Para acabar un gran proyecto, hace falta perseverancia.
Feliz Navidad. Bon Nadal.