La buena educación

ordenador

En los últimos días  y coincidiendo con el inicio del curso escolar se han abierto diversos debates sobre la educación y no me refiero solo a lo que tiene que ver con la enseñanza, la polémica está centrándose sobre todo en la autoridad de los profesores y hasta en el tratamiento que han de darles los alumnos.

Tengo para mí, que ambas cuestiones siendo de importancia, no lo son tanto como la gran novedad que se produce este año en nuestro sistema educativo, la incorporación de ordenadores a las aulas de nuestro país, lo que supone sin duda un avance extraordinario en el marco de la enseñanza pública.

Es de lamentar que una vez más Murcia se queda atrás, echándole la culpa del retraso a otros, el gobierno regional sigue sin asumir la responsabilidad que  tiene y lo que es peor, sin  afrontar tan importante reto con el interés que el asunto merece.

Confío en que los verdaderos dueños del futuro que son los hijos de hoy puedan a pesar de la incompetencia de los que deciden sobre ellos, alcanzar el paso de aquellos que hoy por hoy van por delante.

Creo que la  buena educación se aprende en casa, como el respeto, que va mas allá de la frontera del tratamiento y que se hace más grande en la escuela donde  la necesaria autoridad de los profesores ha de ser protegida toda vez que se haya ganado desde la moral, en definitiva adquirir y compartir valores.

Celebro que este curso el 2009-2010 sea  el de la pizarras digitales y el de los portátiles, en los centros públicos lo que permite que todos seamos iguales en derechos me enorgullece como española y me entristece como murciana, aquí en vez de colaborar para progresar seguiremos quejándonos.

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Un Comentario

  1. Ramón
    Publicado 27 septiembre 2009 en 21:27 | Permalink

    Creo que habría que preocuparse más de la mafía generada para la financiación de los centros educativos de la Región de Murcia y que ha sido fomentada por la Consejería de Educación, desde donde se reparte el dinero de manera totalmente arbitraria y se castiga a los centros que sean críticos con las políticas regionales.