Orgullo de campeón

MJ-con-Valverde

Tiene Alejandro Valverde un punto de distancia en su mirada, seguramente la que le da en su sencillez, el saberse capaz de llevar su cuerpo al límite y coronarse campeón después de subir montañas imposibles y recorrer miles de kilómetros a lomos de su bicicleta.

Hoy en su tierra,  practicámente sin tiempo para el descanso pués tiene el Mundial a pocos días para la pelea, ha recogido los honores de la victoria, el regreso a Murcia lo ha hecho con discreción, una pena, seguro que hubiera sido hermoso verle saludar desde el balcón del ayuntamiento ante sus paisanos.

Ha ganado y lo ha hecho con la grandeza del campeón, “a lo bonico” como se dice en la huerta, etapa a etapa, sin atragantarse, rompiendo el maleficio, demostrando que si, que era cierto, que la verdad solo tiene un camino y que el que persevera, triunfa.

A pesar de la alegría, su memoria no olvida lo pasado y se le nota, por eso hoy en lo más alto todo cuenta y en sus palabras siempre parcas, se reflejaba el dolor vivido que todavía le persigue.

Le conocí recogíendo un premio con apenas 15 años, se hablaba entonces de un chaval de Las Lumbreras que lo ganaba todo, del que su padre contaba y no paraba sobre las bicicletas rotas de tanto subir la cuesta de su casa, años después el maestro Echávarri puso sus ojos en él y se lo entregó a la historia.

Pasamos a verlo en la tele y a saludarle en la playa a la hora de los churros, cuando con sus amigos y sin cansarse nunca de pedalear emprendía el camino de vuelta para seguir entrenando sin descanso.Siempre amable, siempre el mismo.

Me gusta el ciclismo, como deporte y como lección de vida, la esencia de la palabra equipo cobra carta de naturaleza como en ningún otro lugar, palabras  como compañero, sacrifico, constancia, paciencia, esfuerzo, encuentran su significado en la ruta, la gente del ciclismo es especial, son mejores.

Tuve la suerte de vivir desde la radio, en la modestia de una vuelta de provincias, las primeras victorias de Indurain, cuando todavía no era el rey de Francia.Seguí su estela en una crono en la vuelta a Murcia de 1986 que ganó el navarro y desde entonces  el deporte de las dos ruedas me robó el corazón, cuanta emoción cuanta ilusión,siempre lo recordaré, fueron días inolvidables, previos a los años en los que millones de españoles nos quedamos sin siesta en verano.

Hoy es día de celebración y doble, Valverde es un gran campeón y además es de Murcia, es para estar orgullosos.

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