Es curioso como el titulo de la inolvidable película de Newman y Redford se ajusta a la perfección, como epígrafe de las dos historias que mantienen en vilo a toda España en los últimos tiempos, por un lado, la difícil situación de Baltasar Garzón y por otro el escandaloso caso Gurtel , protagonizado por ladrones de guante blanco que hasta tuvieron que comprar un par de máquinas para contar lo robado.
Unidos en el tiempo, lo que dicho sea de paso, no creo que sea una casualidad, estos dos procesos judiciales están poniendo a prueba la credibilidad y la independencia de la justicia española, como posiblemente nunca había pasado desde la Transición y también, la imagen actual, de nuestra democracia en el mundo.
La cacería emprendida contra el juez, da toda la impresión de estar perfectamente orquestada y dirigida por los mismos a los que él persigue, y que descubiertos e incapaces de reconocer su culpa, han decidido atacar sin piedad y sin escrúpulos con la intención de salvarse.
Se veía venir y sobre ello escribí en este blog, aunque sinceramente nunca pensé que pudieran salirse con la suya, repitiendo conductas conocidas y viciadas, a las que están habituados, jugando incluso con los pilares básicos del Estado de Derecho, aún a riesgo de atestar un auténtico Golpe a nuestro país, desde la ultraderecha más profunda.
Veremos a ver como acaba todo esto…a mi de momento, me produce estupor solo pensar …que los delincuentes vayan a sentar al juez en el banquillo.




