
Ribadesella no puede ser más bonito, todo está en su sitio, verde y azul se dan la mano con armonía, nunca antes el mar y la montaña estuvieron tan cerca, es tan hermosa como la dulzura de sus gentes…la dejo atrás con la promesa de volver en primavera.
Un lugar esplendido para pararse a pensar, cosa tan difícil en la era de la prisa.Reflexionar siempre es bueno y si además se hace teniendo como guía a Gregorio Peces Barba resulta especialmente enriquecedor.La ciudad según el irrepetible profesor, es el mejor invento de la modernidad, aunque a la vez puede ser el lugar de concentración de la pobreza.
Crear ciudades para estar, para vivir y convivir para que sean la cuna de la libertad, nos hará más iguales y mejores.Los poderes públicos están obligados a hacer que prevalezca el interés general sobre lo particular, impulsando la solidaridad, promoviendo una auténtica reconquista urbana desde la participación, profundizando en la democracia.
Han sido muchas las voces escuchadas en la Escuela municipal de otoño del PSOE y de lo dicho, muchas las conclusiones sacadas, los debates abiertos, entre ellos el que apela a la profunda raíz moral que ha de primar en la actividad política, a ella se dedica en cuerpo y alma Odón Elorza.
Interminable sería resumir lo compartido con José Andrés Torres Mora, la pasión reflejada de Amelia Valcárcel…las experiencias relatadas,una autentica recarga de valores para gestionar lo cotidiano.
Vuelvo a Murcia si cabe, con más ilusión y esperanza en cambiar el futuro.




